Graham Wallas y el proceso creativo

Graham Wallas y el proceso creativo

Graham Wallas propuso uno de los primeros modelos formales del proceso creativo. Su propuesta, sencilla en su estructura pero profunda en sus implicaciones, ha inspirado a generaciones de pensadores en todo el mundo. Este artículo presenta una síntesis clara de su modelo, con el objetivo de introducir al lector en sus fundamentos conceptuales.


Graham Wallas (1858–1932) fue un académico inglés y cofundador de la London School of Economics [1]. Su especialidad fue la psicología social: el estudio de cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos individuales se ven influidos por el contexto social [2].

Hacia el final de su carrera —tras cuarenta años como docente y administrador, y después de publicar varios libros influyentes— Wallas publicó su obra más importante: The Art of Thought (El arte del pensamiento) [3]. Su propósito era identificar el “proceso de pensamiento natural” detrás de la creatividad y hacerlo comprensible para otros. En el prefacio, escribió: “Si mi libro ayuda a unos pocos jóvenes pensadores en la práctica de su arte… me daré por más que satisfecho”.

El impacto del libro superó ampliamente esa aspiración. The Art of Thought ha influido en investigadores y profesionales en múltiples disciplinas y ha servido como base para décadas de estudio sobre el proceso creativo.

El proceso creativo en palabras de Wallas

Al intentar identificar el “proceso de pensamiento ‘natural’…”, Wallas propuso partir de un caso concreto: “Podemos… tomar un solo logro del pensamiento —la creación de una nueva generalización o invención, o la expresión poética de una nueva idea— y preguntarnos cómo se llevó a cabo. Podemos entonces diseccionar aproximadamente un proceso continuo, con un principio, un medio y un final propios”.

Para ello, Wallas recurrió a un discurso de 1891 del físico alemán Hermann von Helmholtz, reconocido por sus contribuciones en energía, electrodinámica y termodinámica, en el que describió su propio proceso para generar nuevas ideas [4].

Helmholtz explicó que, después de investigar un problema “en todas las direcciones”, las ideas “llegaban inesperadamente y sin esfuerzo, como una inspiración”. Señaló que estas ideas nunca aparecían cuando estaba fatigado o trabajando directamente en su escritorio, sino en momentos de descanso, como durante caminatas al aire libre en días soleados.

A partir de esta descripción, Wallas estructuró el proceso en tres etapas y añadió una cuarta:

  1. Preparación (Preparation): la etapa inicial, en la que el problema se investiga de manera consciente y sistemática.

  2. Incubación (Incubation): el periodo en el que el problema no está siendo trabajado de forma consciente.

  3. Iluminación (Illumination): el momento en que surge la “idea feliz”, junto con los procesos psicológicos que la preceden y acompañan.

  4. Verificación (Verification): la etapa adicional en la que la idea se evalúa y se formaliza, paso que Wallas incorpora aunque no aparezca explícitamente en el relato de Helmholtz.

Para profundizar en la verificación, Wallas cita a Henri Poincaré, matemático, físico e ingeniero francés del siglo XIX, reconocido por sus aportes en diversos campos [5].

Poincaré describió con detalle su proceso creativo en relación con importantes descubrimientos matemáticos. Wallas resumió que, en ambos casos, la fase de Incubación estuvo precedida por una intensa etapa de Preparación. Asimismo, la idea final se caracterizó por su “concisión, brevedad y certeza inmediata”.

Cada descubrimiento fue seguido por un periodo de verificación en el que la idea se puso a prueba y se refinó hasta alcanzar una formulación precisa. Poincaré señaló: “Nunca sucede que el trabajo inconsciente proporcione el resultado ya terminado… Todo lo que podemos esperar de estas inspiraciones es obtener puntos de partida para tales cálculos… Estos requieren disciplina, atención y voluntad”.

Aunque Wallas fundamentó su modelo en estos ejemplos, también afirmó que sus conclusiones provenían de su propia experiencia y de relatos compartidos por poetas, estudiantes y colegas.

El proceso creativo de Wallas en mi práctica profesional

El modelo de cuatro etapas de Wallas se refleja con frecuencia en mi experiencia en diseño e ingeniería.

Preparación:
En esta fase, busco comprender con precisión el problema, las restricciones y el grado de libertad disponible en el diseño. Con ese entendimiento, exploro posibles soluciones. En problemas simples, puede surgir una respuesta inmediata que pasa directamente a la verificación. Sin embargo, en desafíos complejos, esta etapa suele no producir una solución final —algo que Wallas describió como un proceso inicialmente “infructuoso”. Tras un periodo de trabajo concentrado, resulta necesario dejar el problema a un lado y permitir que madure.

Incubación:
En esta etapa, el problema deja de ocupar la atención consciente. En mi caso, esto ocurre al cambiar de proyecto, caminar o durante el sueño. Planificar intencionalmente momentos de incubación es fundamental. Los proyectos que se desarrollan sin pausas suelen ser menos sólidos que aquellos en los que se permite un periodo de reflexión. Por esta razón, trabajar en varios proyectos simultáneamente puede resultar beneficioso.

Iluminación:
Aunque muchos asocian la creatividad con un momento repentino de inspiración, estos momentos dependen del trabajo previo realizado en la etapa de Preparación. La famosa idea atribuida a Thomas Edison —que el genio es 1% inspiración y 99% transpiración [7]—, junto con la observación de Spencer Kimball de que la transpiración precede a la inspiración [8], reflejan este principio. En mi experiencia, la iluminación suele ocurrir temprano por la mañana o durante el trayecto al trabajo, tras un periodo de incubación nocturna.

Verificación:
Wallas describe esta etapa como el momento en que la idea se somete a prueba y se transforma en una forma precisa. En mi práctica, esto incluye prototipado, pruebas técnicas, bocetos detallados y modelado CAD. También puede implicar cálculos formales para evaluar la viabilidad de la solución.

Conclusión

Wallas buscaba describir el proceso de pensamiento “natural”, una noción especialmente apropiada para la psicología. Aunque la ingeniería emplea metodologías formales de diseño, el modelo de Wallas resulta igualmente relevante porque refleja un proceso que ocurre de manera inherente en la experiencia humana.

Como él mismo señaló, estas etapas no son lineales ni aisladas: “En el flujo diario del pensamiento, estas cuatro etapas se superponen constantemente mientras exploramos diferentes problemas”. Comprender este modelo me ha permitido proteger conscientemente el tiempo de incubación en mi trabajo y planificar proyectos de manera más efectiva, evitando ciclos de trabajo intensivo sin espacio para la reflexión.

 To cite this article:

Mattson, Chris. “Graham Wallas: The Creative Process.The BYU Design Review, 25 Mar. 2021, https://www.designreview.byu.edu/collections/graham-wallas-the-creative-process.

Adapted and translated from the original English by AI (Gemini and Chat GPT) for the BYU Design Review to reflect regional professional discourse and technical standards. See the English version for citation information.

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